Las salitreras de Benito Rojo en Artespacio

 Arqueología para una memoria oculta se compone de acrílicos y óleos en que el artista aborda la geometría de estos poblados del norte de Chile, que aparece oculta bajo el óxido y la arena. La muestra, que ocupa los dos pisos de la galería, se puede visitar de manera gratuita hasta el 8 de abril.

“Tierra oblicua en cuya extensión
tangente la mirada vuela
sin tener el reposo de las alas.
Hasta el aire espesa
el sonido.
El calor vibra
preñando el vientre
de las dunas”.

Se lee en los primeros versos del poema Desierto, del escritor y político Juan de Dios Reyes, que da la bienvenida a la exposición de Benito Rojo (1950).

Río (acrílico en tela y madera) se puede ver desde el exterior de la galería. Sobre este cauce natural bordeado de piedras, el artista despliega en el centro una repetición de cuerpos geométricos que se elevan desde la tierra. Que remite directamente a los trazos de la “urbanización” que tuvo lugar en el desierto hasta la primera mitad del siglo XX, con el fin de la extracción del salitre.

“El artista extrae la geometría que aún se insinúa en la osamenta tenaz de los pueblos salitreros, para darle forma y figura a una nostalgia que ignora precisamente qué es lo que extraña”, explica Pablo Rojo Salazar en el catálogo de la exposición.

Esto se evidencia aún más en Foso (óleo sobre papel), en que se observa un sugerente hoyo negro que rompió el suelo de azulejos (rojo y gris), en medio de un amarillo mostaza que alude directamente al escenario nortino.

En el primer piso también destaca Arqueología para textos olvidados, que contiene los “libros objetos” que Rojo instaló en 2014 en el Salar de Pintados en la Pampa del Tamarugal. Con estos nueve textos arma una improvisada biblioteca que reúne cierto conocimiento popular, como El libro de los por qué, Juegos y Pasatiempos y América Latina, todos ellos con figuritas en su centro, que operan como íconos de lo que en su interior aparece.

En tanto en el segundo piso de Artespacio se presentan cuadros en que aparecen figuras femeninas y masculinas, que si bien se ubican en un lugar central de las pinturas, éstas formas se difuminan (unas más que otras) en los colores del fondo, como ocurre con la obra Hombre en azul (acrílico sobre cartón).

Arqueología para una memoria oculta es una gran exposición que tiene como virtud trasladar al espectador a los recuerdos que tiene Benito Rojo de las salitreras y de un momento determinado de la “prosperidad” de la vida “urbana” en el desierto, que “no emergió, pues, en el desierto yermo una mera actividad económica, ahora obsoleta y desplazada, sino un verdadero mundo, cuya agonía prolongada conoció el artista durante su infancia”, según se indica en el catálogo.


Sobre el artista:
Benito Rojo, artista autodidacta nacido en Iquique, permaneció años entre EE. UU y España para complementar su educación, se radicó en Chile en 1976 para ejercer como profesor de pintura y dibujo en diversas universidades e institutos y su carrera lo ha llevado a exponer individualmente en numerosas ocasiones en EE.UU, Japón, Suiza, Noruega, Francia y Chile; y de manera colectiva también a Brasil, Colombia, Argentina, Grecia, Ecuador y España. Galardonado con importantes premios como el Suntory de la Trienal de Osaka, Japón y desde 1998 designado Miembro del Número de la Academia de Bellas Artes del Instituto de Chile, Rojo se encuentra en museos y colecciones alrededor del mundo.


Datos de la exposición:
En Galería Artespacio.
Ubicada en Alonso de Córdova 2600, Vitacura, Santiago.
Desde el 9 de marzo al 8 de abril de 2017.
Horarios: lunes a viernes de 10:00 a 20:00 horas / sábado de 11:00 a 14:00 horas. 
Entrada liberada.
Más información en Galería Artespacio.

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