Las pinturas de Francisco Bustamante: “La inestabilidad de lo bello”

En Galería Artespacio se exhiben hasta el 6 de mayo las nuevas obras que este artista realizó durante los últimos tres años en Nueva York, ciudad donde está radicado. “Mis trabajos están infundidos de pulsión, de expresividad, y espero que contengan espíritu, una especie de fuerza vital; que finalmente es lo único que importa”, dice Bustamante sobre su obra.

[Por Matías Castro. Fotos: Galería Artespacio].

—La sensualidad tanto de uno y otro es uno de los puntos que me interesa resaltar. Algunos trabajos tienen resultados con un carácter más sutil, y en otros intento ser más explícito y brutal al mostrar de manera directa esta sensualidad que puede hacerse presente en la flora, el color o el cuerpo humano representado —dice Francisco Bustamante sobre estas pinturas en gran formato, que en su conjunto integran la muestra “La inestabilidad de lo bello”.

Sobre esta exposición -que se puede visitar de manera gratuita hasta el 6 de mayo en Galería Artespacio– el artista que nació en Perú, se mudó a Chile de niño y que ha residido en distintos países, conversó con About Santiago.

— Tu anterior exposición “Nyctophilia” (2014, Galería Artespacio) estaba inspirada en la noche, en la comodidad de la oscuridad. Pero la actual muestra tiene bastantes colores y hay una mayor figuración de la naturaleza y figuras humanas. ¿Qué motiva estas pinturas?

El color siempre ha sido relevante en mis obras, pero estos últimos años ha tomado un protagonismo más explícito, más provocativo, y creo que visceral también. Mis trabajos están infundidos de pulsión, de expresividad, y espero que contengan espíritu, una especie de fuerza vital; que finalmente es lo único que importa.

— “La sensualidad tanto de uno y otro es uno de los puntos que me interesa resaltar”, dices sobre la flora, figuras humanas y el color de estas obras. ¿Cómo es el proceso de abordar esta sensualidad?

Me interesa la botánica, el color, el cuerpo. Me parece que estos exudan sensualidad, así que intento generar un trato entre ellos, por familiaridad u oposición. Y hay veces que esa sensualidad sucede, cuando algunas de estas relaciones hacen conexión.

— La muestra se titula “La inestabilidad de lo bello”, lo que es curioso porque al lanzarte en la búsqueda pictórica de estos momentos fugaces de lo maravilloso, los conviertes materialmente en imágenes que quedan de manera permanente en la tela.

Sí. En lo que estoy mostrando ahora espero haber podido alcanzar, aunque sea de manera imprecisa, instantes que aluden a eso que llamas momentos fugaces. Un poco como congelar esa fracción de momento, solo que sin congelarse. Para graficarlo mejor, es como si la tela estuviera transpirando y no se detiene.

— Tus pinturas son de gran formato. ¿Es porque técnicamente te acomoda pintar así o se explica por el efecto que tiene en el espectador una obra que se impone físicamente?

Siempre me ha atraído trabajar en formatos grandes. Por un lado haces un ejercicio, un trabajo, que va más allá de tu escala,  que tiene presencia física, y hay que solucionar temas prácticos de espacio, material y peso. En paralelo me parecen interesantes las relaciones entre observador-observado y viceversa. Porque no es solamente el observador mirando el trabajo, sino que el trabajo mismo es curioso y también observa. Así que finalmente podría llamar éxito si se logra por un instante esa sintonía entre ambos. Además que el formato a gran escala tiene una cualidad particular en esta relación, al ser envolvente.

— Naciste en Perú, te mudaste de niño a Chile, has vivido en Sudáfrica y hace unos años que estás radicado en Nueva York; también viajas mucho por ferias de arte y residencias. ¿De qué manera esa condición de tránsito constante influye en tu trabajo?

El haber viajado y vivido en distintos países ha influenciado fuertemente mi trabajo, siento que lo ha energizado. Si bien en algunos momentos ha sido como una vorágine, no lo cambiaría por nada. Me interesa avanzar en el trabajo, experimentar una evolución y, ojalá, estar consciente de ello. Tal vez me asusta un poco quedarme pegado y eso se aplica al trabajo y al lugar que habito. Así que debo estar en movimiento, y ese movimiento responde al hecho de vivir un poco la frustración de no lograr alcanzar aquello que quieres tomar.


Sobre el artista:
Francisco Bustamante Gubbins, pintor y escultor, nació en Lima, Perú, en 1972 y luego llegó a Chile en donde creció, estudió y se tituló como licenciado en Arte, mención Pintura en la Universidad Finis Terrae de Santiago. Entre los años 2000 y 2002 realizó un Master in Fine Arts en Central St. Martins College of Art and Design, en Londres, para luego radicarse en Ciudad del Cabo, Sudáfrica, donde desarrolló diversos proyectos con artistas del lugar. Fue invitado por The New York Arts Internacional a realizar una pasantía en Beijin, China; hizo una residencia en Irlanda y hoy en día está radicado en Nueva York, ciudad donde ha trabajado en sus últimas exposiciones con muchos estímulos. Francisco Bustamante ha expuesto de manera individual en Londres, Atenas, Nueva York, Lima, Beijin, Santiago y otras ciudades a lo largo de Chile. Ha participado en ferias internacionales de arte en Chile, Perú y EE.UU y ha sido docente en la U. Finis Terrae y en el colegio San Joaquín de Renca, Santiago.


Datos de la exposición:
En Galería Artespacio.
Ubicada en Alonso de Córdova 2600, Vitacura, Santiago.
Desde el 5 de abril al 6 de mayo de 2017.
Horarios: lunes a viernes de 10:00 a 20:00 horas / sábado de 11:00 a 14:00 horas. 
Entrada liberada.
Más información en Galería Artespacio.

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