Las nuevas obras que ingresan a Colección FAVA

Los trabajos de tres mujeres de Latinoamérica y el Caribe fueron seleccionados por el curador Pablo León de la Barra (Museo Guggenheim) en la última edición de Feria Ch.ACO, para integrar esta cuidada colección que une arte contemporáneo, filantropía y educación. A continuación artistas y galeristas dan detalles de las obras.

[Por Matías Castro. Fotos: Estudio CC y cortesía artistas]

La Fundación Artes Visuales Asociados (Fundación FAVA) realizó una serie de importantes adquisiciones y donaciones en el marco de Feria Ch.ACO 17.

Una de ellas es la obra de Raúl Zurita “La vida nueva” (poema que escribió sobre el cielo de Nueva York en 1982 y que fue registrado en video por Juan Downey), que con los fondos obtenidos en la Gala de las Artes fue adquirida por la fundación para ser donada al Museo Guggenheim, ubicado en la misma ciudad en que se realizó la intervención.

En el caso de las obras que ingresan a la Colección FAVA -cuyo objetivo es construir un patrimonio y un imaginario para Chile por medio del lenguaje de las artes visuales y educar a través de su programa escolar “FAVA VA”- son: “Embelecos”, de Sofía Gallisá (KM 0.2, Puerto Rico); “El Teatro de la Victoria”, de Pilar Quinteros (AFA Galería, Chile); y “Destilaciones VIII”, de Ximena Garrido-Lecca (80 M2, Perú).

Sofía Gallisá: “Son tres serigrafías hechas con imágenes de la construcción del Monumento al Nacimiento del Nuevo Mundo en Puerto Rico, una estatua de Cristóbal Colón que es más grande que la estatua de la libertad. Una de las imágenes es apropiada de la prensa, otra del Facebook de la compañía que invirtió en el proyecto junto al gobierno de Puerto Rico, y la otra la tomé yo en algún momento de los últimos tres años que he pasado visitando el lugar y documentando su evolución.

De la serie “Embelecos”

En Puerto Rico, nuestra condición de isla y colonia de Estados Unidos implica que a lo largo de la historia nos hemos narrado y representado en el servicio del otro que nos domina y de quien depende nuestra economía, que perpetúan narrativas históricas en servicio del turismo, volviéndonos receptores secundarios de nuestro propio pasado y cultura. La serie de serigrafías presentan el monumento grandilocuente en partes, desfigurando su escala y significación”.

Pilar Quinteros: “Es un proyecto cuya primera parte comenzó durante una residencia en Valparaíso de dos semanas en enero de 2017. En ese tiempo reflexioné en torno a la fragilidad del contexto urbano a la vez que la ciudad de Valparaíso y muchas localidades chilenas se veían afectadas por incendios interminables que arrasaron con varios poblados. En mis pesquisas para conocer un poco más sobre la ciudad encontré la historia de un edificio emblemático de primera mitad del siglo XX: El Teatro de la Victoria, que luego de varios incendios y un mega terremoto fue finalmente demolido hace unas décadas.

Intervención en el espacio público de la serie “El Teatro de la Victoria”

Este edificio, luego de conocer dichos eventos, representó en lo personal no sólo la constante construcción y destrucción del puerto de Valparaíso, sino que de Chile en general. Esto me motivó a trabajar con mica metálica para representar el edificio, ya que a primera vista luce fuerte y resistente, pero en la realidad es un material muy frágil y flexible. Durante esta residencia realicé una instalación en las cercanías del sitio original del teatro, compuesta por un modelo de una parte del edificio de unos tres metros de alto. Estuvo ahí unas pocas horas hasta que fue retirado por terceros, hoy queda el registro fotográfico”.

Galería 80 M2: “La obra está compuesta por un grupo de vasijas cerámicas de diferentes tamaños dentro de una estructura de cobre. Estos tubos atraviesan la cerámica perforada evocando el diseño de un purificador de aceite.

“Destilaciones VIII”

Este proyecto viene del estudio de Lobitos, pequeña ciudad costera ubicada a 1.084 kilómetros al norte de Lima y su entorno natural,  donde la extracción de petróleo comenzó a principios del siglo XX con la llegada de la petrolera Lobitos Oilfields Limited. Hoy, lo que uno encuentra son las ruinas de edificios dejados por la compañía petrolífera británica, los escombros de lo que solía ser la antigua base militar creada después del golpe militar de 1968, y el tráfico de surfistas que vienen cada año en busca de olas. Actualmente la extracción de petróleo es concesionada a la Sudamericana Petroleum Exploration Tech (Sapet), una empresa transnacional establecida principalmente con capital chino. También hay un importante plan de inversión para privatizar la ciudad y proponer una transformación de Lobitos en un centro turístico.

Las cuestiones ambientales y sociales se presentan en relación con la explotación moderna de los recursos, que se yuxtapone en contraste con las prácticas tradicionales localizadas, como la pesca y la cerámica”.


Más información de la colección en Fundación FAVA.

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