Camila Ramírez: “En la calle hay mucho menos control de lo que puede suceder con el público y con la obra”

La artista presenta tres obras de la serie ALZADA Y CAÍDA (#1, #2 y #4) en el Edificio Alonso (Grupo Patio), como parte del circuito de arte en espacio público “Ch.ACO en la Calle” que se realiza durante el mes de octubre. Estas piezas -que se asemejan a juegos inflables para niños- se basan en los desgastados y olvidados monumentos de la ex Yugoslavia, y proponen una síntesis histórica del alzamiento y la caída de un bloque contenido por sus propias utopías.

[Por Matías Castro. Fotos: Espai Colona]

“La calle tiene una condición de laboratorio donde la mayor parte es proceso, espontaneidad y las reglas son mucho más amplias. En la calle hay mucho menos control de lo que puede suceder con el público y con la obra, tanto material como simbólicamente, que cuando esta reposa dentro de un cubo blanco, así como también hay un grado mayor de riesgo.

Las galerías, los museos y la calle son espacios muy distintos, por lo tanto cada uno tiene sus propias ganancias. Por eso prefiero pensar que hay que usar todas las herramientas posibles para que una obra circule, porque lo verdaderamente importante no son las obras como tal, sino que la conversación que se produce entorno a ellas, la discusión, los encuentros e incluso los desencuentros que nacen desde su reflexión.

En ese sentido una obra dispuesta en un espacio de uso público genera un acceso mayor, ya que dialoga con un espectador que no necesariamente tiene la pretensión de ver arte contemporáneo. Quizás es eso lo que más me llama la atención de este ejercicio.

Estas obras toman como punto de partida el encuentro con un archivo de imágenes, que registran una serie de monumentos conmemorativos realizados en la desaparecida República Socialista de Yugoslavia (por encargo de Josip Broz Tito) en las décadas de 1960 y 1970.

Sus singulares formas y estructuras se instalaron en sitios donde sucedieron importantes batallas de la Segunda Guerra Mundial o en aquellos lugares que entonces albergaron campos de concentración. Pero con la desintegración de Yugoslavia en 1991, la posterior Guerra de los Balcanes, y el colapso general del bloque socialista liderado por la Unión Soviética, la mayoría de estos monumentos fueron abandonados, y hoy muestran signos de un evidente desgaste material. En la actualidad no hay interés institucional en la inversión de recursos para restaurar estos monumentos y tampoco para su demolición.

Las obras presentes en esta muestra componen una síntesis histórica del alzamiento y la caída de un bloque contenido por sus propias utopías, materializado en formas que se ponen de pie a pesar de un eventual derrumbe, en figuras sin armazón que contienen la fragilidad de una ideología”.


Datos de “Ch.ACO  en la Calle”:
En distintas tiendas y espacios de uso público en la comuna de Vitacura.
Durante todo el mes de octubre de 2017.
Más información en Ch.ACO en la Calle.

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