AFA se mueve del emblemático edificio Phillips

Después de 8 años en la Plaza de Armas de Santiago, la galería de arte cierra sus puertas en el segundo piso de este reconocido inmueble con una muestra colectiva con todos sus artistas. Irene Abujatum, una de las directoras del espacio, relata la experiencia de instalarse en el kilómetro cero de la capital y aclara que: “Nos vamos porque queremos una nueva aventura”.

[Entrevista y redacción: Matías Castro]

“Con Elodie Fulton se nos ocurrió hacer una galería de arte especializada en fotografía porque habían pocas en Chile, entonces el 2009 partimos con un espacio pequeño de 50 m² en Providencia. A pesar de haber sido inicialmente un hobby, empezamos a trabajar profesionalmente, entonces se convirtió en una galería más potente y nos extendimos más allá de la fotografía. Ahí creció la propuesta, nos compraron el lugar donde estábamos y empezamos en la búsqueda de un nuevo espacio.

Nos vinimos a Santiago centro porque quisimos hacer un statement, que una galería de arte contemporáneo podía estar instalada en el kilómetro cero de Santiago. Aquí está la Catedral, el correo, la Municipalidad y por qué no una galería. Y encontramos este espacio justo cuando veníamos de haber visto en Nueva York un departamento en el segundo piso en que había una galería de fotografía extraordinaria, la Marian Goodman Gallery, pero claro, no mira exactamente a Tricot, pero igual uno se abstraía y podía pensar que era algo similar.

La altura nos conquistó, porque siempre te da una vista de la obra más extraordinaria, nos conquistó la ubicación, nos conquistó poder poblar el centro con cosas distintas a las que usualmente pasan en una ciudad como esta y nos conquistó la cosa urbana, que bajas y te encuentras con la ferretería, la farmacia, con el tipo que vende el maní. Bajas y todo sucede, y desde acá arriba también escuchas que todo puede ocurrir.

Al principio venía mucha gente a decirnos que esto era un acto político, pero nosotros lo hicimos porque nos gusta jugar, además que también el espíritu de Elodie, que está en la revalorización de los lugares patrimoniales, ayudó. Pero a fin de cuentas somos una galería igual que las otras que tenemos acá al lado, que venden lentes, lanas, ofrecen depilaciones, y estamos nosotros que vendemos arte contemporáneo. Pero nos tuvimos que hacer cargo de estar cerca del barrio cívico y a partir de eso hacer cosas, como invitar a curadores importantes y tener conversatorios más interesantes para el sector.

Aquí se hicieron miles de cosas, desde talleres de cine, fotografía, documentales, pasando por cómo hacer libros, teníamos brunch los sábados y venían familias completas, exhibiciones de arquitectura, esculturas, instalaciones. ¡Y con todas las limitantes que tiene este espacio! Que está en segundo piso, tiene accesos incómodos y que no soporta la entrada de una hiper escultura, por ejemplo. Pero hemos hecho de todo, Pablo Rivera hasta puso muros para escalar; tuvimos una exhibición del mexicano Carlos Amorales junto con la proyección de una película, que produjimos en la galería, en el cine porno del frente y después hicimos una fiesta ahí mismo. También hubo una inauguración que fue en la calle, por Monjitas, ya que Claudia Aravena proyectó unos videos en que aparecía una persona nadando en los dos ventanales y solo se podía ver desde afuera. Recuerdo la muestra del peruano Giancarlo Scaglia, que estaba curada por Gonzalo Pedraza, y que se instalaron una semana a trabajar aquí adentro y nosotros sin poder entrar, hasta que inauguramos y fue la primera vez que pudimos ver la exposición y era impresionante.

Y así pasaron ocho años, desde que a principios de 2009 interrumpimos la obra gruesa de la galería y Luna Montenegro con Adrian Fisher (Colectivo mmmmm) curaron una exhibición con más de 30 artistas, donde también hubo performances, poesía y música durante ese fin de semana. Luego volvieron los maestros a dejar todo listo para la inauguración de este espacio con la muestra del británico Martin Parr, que viajó y realizamos en conjunto varias conferencias en distintos espacios universitarios.

Entonces ahora, como haciendo un círculo, invitamos a Luna y Adrian a hacer el cierre de esta locación. A mediados de abril vamos a tener actividades de poesía sonora, performances y otras actividades, (se avisarán en las redes sociales de AFA) y después haremos cosas más comunitarias, con la gente que vive, circula y que trabaja acá, con ellos estamos pensando en hacer comidas y tener discusiones, conversaciones, visitas.

Eso sí, pienso que la ubicación de la galería ha sido más interesante para el extranjero que para el propio chileno. Los coleccionistas internacionales encontraban lindas las galerías de Vitacura, pero cuando se encontraban con esto no se les olvidaba. Tiempo después te encontrabas con ellos en ferias en otros lados y se acordaban de que tu lugar era increíble. Pero el chileno le tiene cierto resquemor al centro de Santiago, que ha cambiado mucho además, que tenemos una suerte de inmigración importante que está ubicada justamente abajo nuestro, a nosotros nos encanta, nos parece sumamente interesante, pero acá la adaptación a este tipo de cambios es más lenta.

Ahora estamos en la búsqueda de encontrar algo que nos enamore, como nos pasó con este departamento. Y si bien hoy día el mercado quizás te exige más cercanía, más comodidades, estacionamientos y un sinfín de cosas, tampoco nos importa mucho. No es esa la lógica, nos vamos porque queremos una nueva aventura. Mientras hagamos lo que nos hace feliz, la cosa va a resultar, porque cuando te empiezas a acomodar a lo que la gente quiere, es todo más forzado y no funciona”.


Datos de la muestra #AFASEMUEVE:
En Galería AFA.
Ubicada en Pasaje Phillips 16, Depto. 16A, segundo piso, Santiago Centro.
Metro Plaza de Armas.
Desde el 30 de marzo al 30 de abril de 2017.
Horarios: miércoles de 15:00 a 19:00 horas / jueves y viernes de 10:30 a 19:00 horas / sábado de 11:00 a 15:00 horas.
Entrada liberada.
Más información en AFA.

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